martes, marzo 10, 2009

La Masía del Pilar de los Padres Escolapios

Joan Seguí Estevan, escolapio

La Corporación Municipal de Godelleta inaugurará próximamente la “Plaza Padres Escolapios”, hecho que es muy de agradecer y que nos induce a reseñar el origen y presencia de los Escolapios en la población.

El 22 de febrero de 1737 llegan escolapios a Valencia para fundar un colegio, a petición de D. Felipe Lino Castellví, Conde de Carlet.

Para iniciar la enseñanza cuanto antes, compran una casa en calle Colomer, habilitan en su espacio cuatro clases de primera enseñanza y comienzan su ministerio el 20 de febrero de 1738, con una afluencia de 500 alumnos, algunos de los cuales fueron admitidos posteriormente al ampliar el espacio educativo. Todos con absoluta gratuidad.

Los Arzobispos de Valencia D.Andrés Mayoral (1738-1769) y D. Francisco Fabián y Fuero (1773- 1794) encariñados con la hermosa labor de lo escolapios les prestaron su decidido apoyo.

El Arzobispo Mayoral contribuyó con esplendidez a la construcción del actual colegio de la calle Carniceros y su monumental iglesia, y el Arzobispo Fabián y Fuero apoyó económicamente la labor educativa y apostólica de los Escolapios.

En informes a la Santa Sede, respecto a la situación de la diócesis, destacaron asimismo los 2000 alumnos gratuitos del Colegio de los Escolapios.

En 1763 el Arzobispo Mayoral inauguró en el Colegio el Seminario Andresiano, un internado de colegiales “becarios” (principalmente de familias venidas a menos), que serían instruidos en doctrina cristiana, buenas costumbres, lenguas latina, griega, francesa e italiana, historia, geografía, aritmética y geometría. Posteriormente, el Arzobispo Fabián y Fuero duplicó las becas por su inagotable caridad, y por eso las temporalidades del colegio le deben repetidos acrecentamientos.

La Masía del Pilar de Godelleta que adquirió del Dr. Prefaci por saldo de deudas de la Mesa Episcopal, la cedió en 1783 a los escolapios en pleno rectorado del P. Melchor Serrano, a quien posteriormente lo propuso como su Obispo Auxiliar.

Por tanto, los Arzobispos Mayoral y Fabián y Fuero vinieron a ser, con sus donaciones y legados, que daban apoyo económico a la munificencia de las becas del Andresiano, los verdaderos fundadores de la Masía del Pilar, que fue aumentando progresivamente en montes y tierras laborables con sus huertas, olivos, algarrobos y viñas, cuya producción de vinos corrientes, mistelas, rancios y vino de misa se vendían en el Colegio de Valencia con gran aceptación de los clientes por su calidad.

La Masía estuvo siempre muy en contacto con Godelleta, de la que procedían casi todos los trabajadores con alguno de Chiva y Cheste.

Entre los escolapios encargados de las tierras y dirección laboral destaca el Hermano Francisco Alegre, quien mantuvo muy alto el prestigio de la Masía desde principios de 1900 hasta 1936, inicio de la contienda bélica en la que fue inmolado con otros religiosos por ser religioso.

Durante la guerra, la Masía fue sede de mandos republicanos. Bajo la Perenchisa y entrada desde el barranco, se construyeron dos grandes depósitos de armas, cuyos restos bélicos pudimos constatar por los años 1940, y al lado de la Masía comenzaron a construir un gran edificio que llegó a las primeras ventanas, donde han edificado los Salesianos.

En 1939, acabada la guerra, vuelven los escolapios, entre ellos el P. Constantino Castellote Ventura y se piensa vender tierras de la Masía.

El día 3 de agosto se firma una relación de 58 parcelas de secano y 24 de huerta para ser vendidas, cuya lista tenemos a la vista y que pueden ser pagadas en diez plazos, como consta en un contrato del 1 de noviembre de 1939.

Para algunos esta compra les pareció como si les cayera la lotería. Con la cosecha de ese año ya pudieron pagar la parcela comprada. Como nos comentaba un conocido vecino amigo con cierta ironía: “Los de Godelleta, no compraron, ¡HEREDARON!”.

El 4 de agosto de 1940 el P. Bruno Martínez fue nombrado Ecónomo y Procurador de la Masía y, por tanto, encargado de la finca.

La Masía del Pilar desde 1904 hasta 1958, año en que la vendimos al Sr. Batiste de Carcagente y que luego compraron los Salesianos, fue siempre CASA DE FORMACIÓN Y ESTUDIOS de los Escolapios.

En 1904 hasta 1928 fue Centro de Estudios de Teología.

El 8 de junio de 1911 el P.Antonio Montañana inicia y dirige el primer Postulantado de la Orden de las Escuelas Pías con alumnos que se preparan para ingresar en el noviciado, cuyo primer candidato fue el P. Faustino Fantoba de Chiva. Perdura hasta 1936.

Actividad a destacar en la Masía desde 1929 a 1936 son las “Colonias Escolares” de verano para los niños gratuitos de los escolapios principalmente, que organizó el P. José Vaquer, cuyo ingenio y capacidad para recaudar fondos para que estos niños pudieran tener estas vacaciones fue sorprendente.

En 1939, acabada la guerra civil, se declara Casa Noviciado bajo la dirección del P. Pascual Juan y al R Bruno Martínez le nombran Maestro de Postulantes.

Nuestras relaciones con los vecinos de Godelleta siempre fueron amables. Íbamos el día del Corpus y alguna vez de paseo. Recordamos que con el P. Bruno fuimos al pueblo por 1943 para ver una maravillosa colección de mariposas de un señor, que contemplamos con mucho interés.

También algunos niños de Godelleta y masías colindantes acudían para compartir nuestros estudios, cosa que ya ocurría antes de la guerra como nos comentaba un vecino actual.

Hubo unos años en los que venían a la Masía los escolares de Godelleta para celebrar el 27 de noviembre, la fiesta de San José de Calasanz, Patrono del Magisterio Español.

Entre los escolapios más relacionados con Godelleta están el P.José María Soto, Hijo adoptivo de Godelleta, y el P. Bruno Martínez, cuyo proceso de beatificación ya está en Roma, por su cercanía con los vecinos y su fervorosa predicación de la Palabra de Dios.

Joan Seguí Estevan
Escolapio

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