viernes, noviembre 28, 2008

COMUNICADO DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE NICARAGUA EN OCASIÓN DE SU ASAMBLEA PLENARIA 2008

19 de Noviembre de 2008

“La primera que quiere la paz es la Iglesia” (Juan Pablo II)

Los Obispos de Nicaragua, reunidos junto a la tumba del Siervo de Dios, Padre Odorico D’Andrea, misionero de la esperanza en nuestras tierras del norte, queremos ratificar y expresar nuestra preocupación y el dolor de pastores por la violencia en diversas partes del país, la cual revive heridas profundas que con mucho esfuerzo y buena voluntad nuestro pueblo había venido superando. Nos oponemos a cualquier tipo de violencia venga de donde venga, pues “la primera que quiere la paz es la Iglesia” (Juan Pablo II). Nunca hemos sido ni seremos partícipes de la utilización de la violencia como método para alcanzar un objetivo.

Queremos destacar que esta preocupación por la violencia, la que atenta contra lo integridad de las personas y la vida, es también preocupación por los consecuencias de la misma en las familias, angustiadas por la integridad de sus miembros, la estabilidad de sus ingresos económicos, los daños emocionales y síquicos en sus niños y jóvenes, quienes además, pueden crear resentimientos y hasta odios.

Este momento de crisis nacional, hace que nuestra voz de pastores se dirija a todos aquellos que tienen arraigada su vocación de constructores de la paz, para que nos dispongamos a trabajar hasta alcanzar ese sagrado derecho de nuestra gente y se mantenga la “esperanza del hombre que resiste a pesar de todas las desilusiones” (Benedicto XVI, Spe Salvi 31). Conscientes de la responsabilidad que debemos tener sobre el valor de la vida humana, es indispensable agotar todos los recursos constitucionales, jurídicos y democráticos que permitan encontrar una solución a la actual crisis, conforme a la verdad y la justicia.

No podemos ver impasiblemente que se utilicen signos y se usen lenguajes propios de la religiosidad católica con fines políticos y hasta totalmente contrarios a los valores que en sí mismos significan.

Insistimos en el llamado a la oración y conversión. Disponemos que donde sea posible, se realice el Domingo próximo, Solemnidad de Cristo Rey, una procesión con el Santísimo Sacramento.

Al acercarse la fiesta tan querida de La Purísima, exhortamos a nuestros fieles a celebrar “la Gritería” y la Navidad de Nuestro Señor Jesucristo con devoción y esperanza cristiana.

Nos ponemos bajo la protección de nuestra Madre Santísima, pidiéndole que interceda por todos los nicaragüenses en estos momentos particulares que vive nuestro país.

Dado en San Rafael del Norte, a los diecinueve días del mes de Noviembre del 2008, inicio del estado de misión permanente en la provincia eclesiástica de Nicaragua.

Conferencia Episcopal de Nicaragua.

Etiquetas: , , ,